28 may 2010

Punto y aparte

De repente abro mi cuaderno y las palabras empiezan a circular sin sentido sobre sus hojas. Intento concentrarme en ordenarlas, pero no me permiten unirlas en un párrafo coherente. Agarro entonces una hoja en blanco y pretendo volcar todas aquellas cosas que quiero decir y no sé cómo; palabras sueltas comienzan a surgir de mi birome y me angustio aún más. Nuevamente se ríen de mi y no dejan atraparse. Decido entonces, en un acto de rebelión, arrancar las hojas y abollarlas, para luego jugar al básquet con mi tacho de basura. Una vez instaladas en el fondo del mismo me miran con un dejo de reproche y es por eso que, con algo de culpa por el impulso, resuelvo recogerlas.
Las hojas, la birome, las palabras y yo intentamos reconciliarnos. Es así como me siento nuevamente en mi escritorio y me sumerjo en un mundo que sólo yo comprendo.

26 may 2010

Presentación

Empezar de nuevo un blog significa un gran trastorno para mí. No lo intenté una vez, tampoco dos. Esta es la tercera vez que intento canalizar sentimientos a través de un teclado de computadora. ¿Por qué lo hago? No sé. Quizá soy tan masoquista, tan dependiente de las palabras como lo soy de tantas otras cosas. Quizá simplemente me sienta en deuda conmigo. 
Que quede claro: No-hago-esto-por-ustedes. Lo hago porque por fin descubrí que me da mucho más placer reír que llorar. Esto es por y para mi. Nada de textos con doble sentido (dale, Chiara), nada de soportar a las personas que se den por aludidas. 
Me cansé. 
Me cansaron.